A NUESTROS MAYORES (EN TIEMPOS DE CORONA VIRUS)
Muchos de vosotros nacisteis en plena Guerra Civil. Conocisteis de pequeños el hambre y las privaciones. El “pan con mocos” para la merienda. El irse a la cama sin cenar, y no precisamente como un castigo. Después, ya en vuestra juventud, os tocó la tarea de reconstruir un país devastado. Sin prácticamente ayudas del exterior. Sin Plan Marschall. Y os pusisteis a ello sin rechistar. Sin salir a manifestaros por “vuestros derechos”. Dejasteis sin miedo vuestros pueblos, familia, amigos, y aceptasteis ese pequeño desarraigo a cambio de una vida mejor, que consistia mayormente en un pisito, un trabajo para llegar a fin de mes (y cuando no se llegaba, se buscaba un trabajo más) y un flamante 124, o Simca 1200, o R12 (no había más variedad). Tuvisteis vuestros hijos, 3, o 4, o más – nosotros – y nos sacasteis adelante a base de esfuerzos y privaciones. Muchos de vosotros nos enseñasteis a no odiar a vuestros tíos, abuelos, padres, incluso amigos, simplemente por haber caído...